#SurtidoRico
26 de Jullio 2017
Por: Manuel Rodríguez @manuelistiko


LA ILUSIÓN DE LA PRIMERA VEZ



























Lobos BUAP, anotó y ganó su primera unidad en Primera División. Club Puebla, desilusionó y generó muchas dudas en su debut.

La Jauría, rompió en llanto tras el primer gol histórico de Julián Quiñones. Este tanto, no solo significó el empate ante Club Santos Laguna, sino ser parte de la historia del fútbol mexicano.

Un debut bueno, más no excelente tuvo la BUAP. El estadio no se llenó, e inclusive registro la peor entrada con de acuerdo con las cifras de la Liga, cinco mil ochocientos quince aficionados. La perfección era una victoria, y una transmisión simultánea en televisión, radio y redes sociales. Pero no, el fútbol se disfrutó a medias.

Una mala planeación, es la respuesta a que la gente, no arropó a Lobos en su estreno. El tema deportivo, es de remarcarse por lo bueno que lo hicieron. Los refuerzos llegaron a tiempo, en condición, y claro, en un alto nivel futbolístico.

Ahora bien, la ansiedad y presión del máximo circuito, exhibió la parte administrativa de la Universidad. La venta de abonos y boletos no se realizó en los tiempos correctos, además la presentación de refuerzos y jersey, se ejecutó a escasos días de iniciar el certamen.

Reitero, lo único cierto es el debut en Liga MX, y la ilusión de la primera victoria. Esta semana, los Licántropos visitarán Quéretaro, para jugar contra Gallos.

El equipo tiene la virtud, de que su porcentaje en la tabla de cocientes, es volátil. Sumar de tres, aseguraría su lugar en la Liga MX. Hoy, no dependen de fórmulas, combinaciones o variantes, para salvarse, sino de ellos mismos.

El sueño, aquí se concreta. Lobos BUAP, en Primera…

Contrastes blanquiazules


















Los Camoteros salieron al campo del estadio Universitario, con la misión de hacerle un partido digno, al actual Campeón de Campeones, los Tigres. Misión, que obviamente, fracaso.

Uno, dos, tres, cuatro y hasta cinco goles recibió la cabaña de Israel Villaseñor, quien incrédulo, exigía mayor atención de sus defensas, mismos que eran superados por la velocidad de Enner Valencia, y la técnica de André Pierre-Gignac y Eduardo Vargas.

Existen dos perspectivas. Puebla no es tan malo, y quizá si en el debut, le hubiera tocado Veracruz, León o Monarcas, los resultados y acciones, fueran distintos. O bien, Tigres solo cumplió con la lógica, y exhibió las múltiples carencias que presenta el plantel dirigido por el novato, Rafael García Torres.

Para sanar las heridas, está la Copa. Puebla, debutó dentro del torneo en casa, con un internacional. Carlos Antonio Salom, quien nació en Argentina, decidió jugar para Palestina, tras optar por la descendencia de su abuelo, quien es originario del país Medio Oriente.

El ex delantero de Unión Española de Chile, tiene 30 años de edad, y a diferencia de otros compañeros, él llegó con un perfil bajo, sin promesas, pero sí, con compromisos.

Además, en este juego se dio el debut de Erik Pimentel, quien se perdió parte de la pretemporada, por distensión en un ligamento, Alonso Zamora, Jesús Escoboza, Hugo Rodríguez, y los primeros minutos del torneo para Carlos Gutiérrez y Francisco Torres.

Este viernes, en su nuevo horario, Club Puebla buscará su segunda victoria al hilo, y primera en Liga, cuando reciban a las 19 horas a Monarcas Morelia, rival directo en la lucha por no descender.

Más que suerte, éxito para los equipos poblanos. Los buenos resultados, no solo implican mayores ventas en transmisiones, productos y alimentos, sino crea una identidad. Esa, que tanto espera el fanático local.